Tarta de queso al horno con base de galleta

tarta de queso con galletas

¡Imprimir recetaEste post también está disponible en alemán/deutsch.Hola! Hoy compartimos con vosotros nuestra clásica receta de tarta de queso. Me encanta la tarta de queso desde mi infancia (Kathrin) y no podía faltar en ninguna celebración familiar. ¡Disfrútala!

Bate el queso crema y el azúcar en un procesador de alimentos con un accesorio de batidora plana a alta velocidad hasta que esté súper cremoso. Esto lleva entre 1 y 2 minutos. Cambia la velocidad al nivel 2 y añade los huevos uno tras otro. A continuación, bata durante 45 segundos. Añade la crema agria y el extracto de vainilla y sigue batiendo durante 1 minuto. No es demasiado tiempo. Ahora ponga la mezcla sobre la base de galletas y hornee durante 40-50 minutos. Apaga el horno y déjalo en el horno durante 1 hora. Luego dejar enfriar completamente sobre una rejilla. Cuando la tarta esté fría métela en la nevera durante toda la noche.

Dejar cocer las cerezas a fuego medio durante unos 5 minutos hasta que suelten una buena cantidad de su jugo y éste empiece a hervir. Mientras se cocinan las cerezas, mezcle el azúcar y el almidón en un bol pequeño. Ahora añada la mezcla de almidón y cocine a fuego lento durante 1 minuto sin dejar de remover. La masa de cerezas debe ser viscosa. Retirar del fuego, añadir el extracto de almendra y dejar enfriar.

corteza de galleta para tarta de queso

¡Imprimir recetaEste post también está disponible en alemán/deutsch.Hola! Hoy compartimos con vosotros nuestra clásica receta de tarta de queso. Me encanta la tarta de queso desde mi infancia (Kathrin) y no podía faltar en ninguna celebración familiar. ¡Disfrútala!

Bate el queso crema y el azúcar en un procesador de alimentos con un accesorio de batidora plana a alta velocidad hasta que esté súper cremoso. Esto lleva entre 1 y 2 minutos. Cambia la velocidad al nivel 2 y añade los huevos uno tras otro. A continuación, bata durante 45 segundos. Añade la crema agria y el extracto de vainilla y sigue batiendo durante 1 minuto. No es demasiado tiempo. Ahora ponga la mezcla sobre la base de galletas y hornee durante 40-50 minutos. Apaga el horno y déjalo en el horno durante 1 hora. Luego dejar enfriar completamente sobre una rejilla. Cuando la tarta esté fría métela en la nevera durante toda la noche.

Dejar cocer las cerezas a fuego medio durante unos 5 minutos hasta que suelten una buena cantidad de su jugo y éste empiece a hervir. Mientras se cocinan las cerezas, mezcle el azúcar y el almidón en un bol pequeño. Ahora añada la mezcla de almidón y cocine a fuego lento durante 1 minuto sin dejar de remover. La masa de cerezas debe ser viscosa. Retirar del fuego, añadir el extracto de almendra y dejar enfriar.

tarta de queso con galletas de chocolate sin hornear

Esta clásica tarta de queso al horno es rica y cremosa, pero ligera, y dulce sin serlo demasiado.  Un par de pequeños pero importantes consejos hacen que esta sea una receta de tarta de queso fácil, ¡creo que te sorprenderá!

Creo que algunas personas encuentran la idea de hacer tartas de queso desalentadoras, especialmente aquellas en las que la corteza de galleta sube por el lateral como esta.  ¿Pero sabes qué? En mi humilde opinión, la tarta de queso es más fácil de hacer que los pasteles.

No tienes que preocuparte de que el pastel suba, o más triste aún es cuando se hunde en el centro mientras se enfría (¡qué decepción después de pensar que lo has clavado!). Y, sin duda, es más fácil que hacer pasteles.

El riesgo de fracaso con las tartas de queso horneadas es menor. No hay un agente expansivo ni una gelatina que lo fije. Si la superficie se agrieta (¡pero no debería, con mis consejos!), basta con esconderla bajo el azúcar glas y/o un montón de bayas, o la corteza de galleta se agrieta un poco.

El espectro de las tartas de queso es muy amplio y esta versión es un clásico que se sitúa en el medio.  Por un lado, hay tartas de queso muy densas y cremosas que pesan una tonelada – como una tarta de queso de Nueva York que utiliza el doble de queso crema para el mismo tamaño de tarta de queso. Muchas tartas de queso sin hornear tienden a ser demasiado pesadas, a menos que se utilice gelatina como en esta tarta de queso con mango sin hornear.

tarta de queso con base de galletas de chocolate

Esta clásica tarta de queso al horno es rica y cremosa, pero ligera, y dulce sin serlo demasiado.  Un par de pequeños pero importantes consejos hacen que esta sea una receta de tarta de queso fácil – ¡creo que te sorprenderá!

Creo que algunas personas encuentran la idea de hacer tartas de queso desalentadoras, especialmente aquellas en las que la corteza de galleta sube por el lateral como esta.  ¿Pero sabes qué? En mi humilde opinión, la tarta de queso es más fácil de hacer que los pasteles.

No tienes que preocuparte de que el pastel suba, o más triste aún es cuando se hunde en el centro mientras se enfría (¡qué decepción después de pensar que lo has clavado!). Y, sin duda, es más fácil que hacer pasteles.

El riesgo de fracaso con las tartas de queso horneadas es menor. No hay un agente expansivo ni una gelatina que lo fije. Si la superficie se agrieta (¡pero no debería, con mis consejos!), basta con esconderla bajo el azúcar glas y/o un montón de bayas, o la corteza de galleta se agrieta un poco.

El espectro de las tartas de queso es muy amplio y esta versión es un clásico que se sitúa en el medio.  Por un lado, hay tartas de queso muy densas y cremosas que pesan una tonelada – como una tarta de queso de Nueva York que utiliza el doble de queso crema para el mismo tamaño de tarta de queso. Muchas tartas de queso sin hornear tienden a ser demasiado pesadas, a menos que se utilice gelatina como en esta tarta de queso con mango sin hornear.